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May 18 Versalia, Noches de ÁgoraEl próximo jueves 24 de mayo comienza un ciclo de lecturas titulado Versalia, Noches de Ágora en la Sala El Cachorro de Sevilla a las 20 horas
Jueves 24 de mayo
Retales de Ana M. ª Saldaña
Tiffany's de M.ª Jesús Soler Arteaga
Jueves 31 de mayo
Inventario de deshaucios de Anabel Caride Pérez
Tiempos precarios de Rocío Hernández
Viernes 1 de junio
Chatarra de Virginia Salas Ruano
(por determinar) Lorena Salas Ruano
April 29 Revista AldabaEl miércoles 2 de mayo en la librería sevillana Casa del libro se presenta el número 3 de la revista Aldaba, editada por la asociación artístico-literaria Itimad. April 07 Mester de VandaliaEl próximo viernes 13 de abril a las 19:30 en el Aula de Grados de la Facultad de Filología de Sevilla se presentará la revista Mester de Vandalia y contará con la presencia de M.ª Jesús Fuentes, su directora y los miembros de Ágora: Rocío Hernández, Lorena Salas, Virginia Salas, Ana M. ª Saldaña y M. ª Jesús Soler.
No faltéis. March 06 Noticias-El próximo número de la revista Ágora se publicará entre marzo y abril, junto con él se publicará el n.º dos de la colección Cuadernos de Ágora llevará por título Re-creaciones y su autora es Lorena Salas Ruano.
-Del poemario Ciudad imposible de M.ª Jesús Soler se ha publicado una plaquette titulada At the end of the day, selección de poemas en español con sus correspondientes versiones en inglés realizadas por el profesor de la Texas Tech University Curtis Bauer, que se ha ocupado de la edición.
-El 13 de marzo de 2007 a las 19:30 en el Colegio Mayor Guadalupe de Madrid Santiago Tena recitará sus nuevos poemas.
-El 14 de marzo de 2007 a las 20:00 en la Casa del libro de Sevilla, Mercedes Arriaga presentará la antología Palabras, palabras, palabras... Poetas románticas sevillanas de cuya edición se ha encargado M. ª Jesús Soler.
January 20 Cecilia Quilez publica Un mal ácido
Presentación del libro de poesía: “UN MAL ÁCIDO”, de Cecilia Quílez
El próximo jueves 25 de enero a las 20 horas, la Sala Ramón Gómez de la Serna del Círculo de Bellas Artes acogerá la presentación del segundo libro de poemas de Cecilia Quílez “Un mal ácido”, publicado en la Colección Torremozas. Intervendrán en la presentación junto a la autora: Juan Carlos Mestre, Beatriz Russo y Marta Porpetta.
Cecilia Quílez (Cádiz, 1965) publicó en 2004 su primer libro de poemas “La posada del Dragón” con la editorial Huerga & Fierro. Próximamente publicará un libro de poemas desarrollado en su juventud bajo el título “Dos ventanas” y un poemario que llevará por título “Lírica para lagartos”. En la actualidad, trabaja en su primera novela.
November 03 Antología de poetas andaluces6 30 de octubre de 2006 La gacetaTres poetas jaliscienses, Raúl Bañuelos, José Bru y Dante Medina, seleccionaron lo mejor de Andalucía para editar dos antologías, una de poesía y otra de cuento, que serán presentadas en la FIL literatura ADrIANA NAvArro C omo homenaje a la literatura andaluza,la Universidad de Guadalajara editará dos antologías, una de poesía y otra de cuento, de autores de esa comunidad autonómica de España, que serán presentadas en el marco de la 20 Feria Internacional del Libro, a inaugurarse el próximo 25 de noviembre. Los poetas jaliscienses Raúl Bañuelos, Dante Medina y José Bru, adscritos al Departamento de Lenguas Modernas del Centro Universitario del Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), fueron los encargados de hacer el prólogo y la selección de cuentos y poesía. Los tres poetas viajaron a Andalucía para traer lo mejor de los escritores vivos españoles, y encontraron que tanto la poesía como el cuento han localizado en los autores del sur de España un lugar dónde crecer y manifestarse en su máxima expresión. Los libros, titulados Cuento vivo de Andalucíay Poesía viva de Andalucía, son unamuestra de la calidad de las letras españolas y reúnen diversos temas, estilos y autores muy placenteros de leer. Para realizar la antología, localizaron a más de 300 autores de poemas y más de 200 de cuentos, en ediciones y colecciones tanto institucionales como independientes. Después de seleccionar lo mejor, la antología de cuento rescató a 127 narradores, contenidos en 680 páginas, y la de poesía, a 200 poetas, en 700 páginas, explicó Dante Medina. Para la elaboración de los libros, contaron con el apoyo, en España, del Ayuntamiento de Punta de Umbría, la Fundación Juan Ramón Jiménez y el Centro Cultural Generación 27, y en México, de la Universidad de Guadalajara y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. José Bru comentó que en el libro de cuento, “la temática es inmensa, pese a que la selección que por criterios de espacio se tuvo que reducir a un cuento por autor y a una extensión máxima de 14 páginas, los lectores del libro de cuentos podrán encontrar desde cuentos fantásticos, románticos, costumbristas, kafkianos y hasta humoristas”. Por su parte, Raúl Bañuelos explicó que la antología de poesía reúne a poetas de todas las provincias de Andalucía, desde Sevilla, Málaga, Córdoba, Granada, Cádiz y Huelva, hasta Almería, para darnos un contexto amplio de lo que se produce en la actualidad en aquel lugar de España. “Los poetas actuales recuperan la tradición de la gran poesía andaluza, nosotros encontramos a grandes escritores más allá de Federico García Lorca, Antonio Machado, Luis de Góngora, Luis Cernuda, Gustavo Adolfo Bécquer y Miguel Hernández, que abrevan de ahí con los consagrados, pero rompen con la herencia y tienen sus propias propuestas de gran calidad y abundancia sorprendente. En la antología reunimos a autores que tienen de 90 años a muy jóvenes, de 18 años”, indicó Bañuelos 5 De izquierda aderecha, Jorge Souza, Raúl Bañuelos, Ramsés Figueroa, José Bru y Dante Medina. Foto: Francisco Quirarte Estrenan Centro de Investigaciones Filológicas Raúl Bañuelos, José Bru y Dante Medina, poetas que laboran en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, anunciaron la reciente creación del Centro de Estudios Filológicos en la Universidad de Guadalajara. El Centro comenzó a operar este 23 de octubre, dentro del Departamento de Lenguas Modernas, después de que se publicó el dictamen final del Consejo General Universitario. Los responsables comentaron que el Centro de Investigaciones Filológicas ha venido operando extraoficialmente desde hace cuatro años, pero en esta ocasión se le dará valor oficial. Explicaron que la filología tiene muchos campos de acción: desde el estudio de los avances de la lingüística, hasta la investigación de lenguas y literaturas actuales. “La tendencia en países europeos es que la literatura es una parte de la filología, como la traducción, diccionarios del uso de la lengua, las demás herramientas o disciplinas que usan la filología, y al inaugurar este centro estamos abriendo el espectro de investigación”, afirmaron. “Con el Centro seguiremos impulsando las líneas de investigaciones en curso, en literaturas regionales, literaturas atípicas en el uso de la lengua, seminarios de traducción, de investigación”, aseguraron. LOS INICIOS La presentación de ambos libros será el 25 de noviembre en el Salón Alfredo R. Placencia, en punto de las 13:00 horas. La antología de cuento y poesía viva de Andalucía es la cuarta publicación que realiza la UdeG como parte del proyecto de homenaje a la literatura del Invitado de honor de la FIL, ya que en años anteriores se publicó una recopilación de las letras cubanas, catalanas y peruanas, explicó Medina. [September 06 próximo númeroÁgora sacará su próximo número en otoño,
podéis enviar vuestras colaboraciones
hasta el 20 de septiembre. July 02 Números a la ventaEn la libreria sevillana Casa del libro están a la venta los dos úlitmos números de la revista Ágora:
el número 14 junto con el poemario
Ciudad imposible
y el número 15 en el que se homenajea a
Juan Ramón Jiménez. May 30 Poesía Última. Cádiz puerto de versosPoesía última, Cádiz puerto de versos
Cada primavera, como si de otro milagro de la naturaleza se tratara, se reúnen en El Puerto de Santa María jóvenes poetas con reconocidos estudiosos, que desgranan sus versos y se adentran en la obra de una de las principales figuras de la lírica española del siglo XX: Rafael Alberti. El público que acude a estas jornadas lo forma una inmensa minoría de poetas, amantes de la poesía, admiradores del autor de Marinero en tierra, estudiantes e investigadores que llenan el salón de la Fundación R. Alberti demostrando que se lee, se escribe, se recita y se escucha más poesía de la que quizás conviene reconocer y es que sigue siendo un arma cargada de futuro, tan versátil que canta la belleza y denuncia la fealdad de nuestro mundo con la misma pasión, que viste y desnuda almas con el descaro de saber que es el bálsamo indiscutible. Al aproximarnos a este enclave privilegiado, comprendemos porque el poeta cantó tantas veces la suerte de haber nacido en él, el dolor del desarraigo y la alegría inmensa de la vuelta. La tierra, el mar y el cielo del oeste andaluz, que compartió con Juan Ramón Jiménez al que se homenajea en este año y del que también hablaremos en estas páginas, se filtraron en su obra como se filtran en el corazón del que visita este lugar. Durante tres días El Puerto de Santa María se convierte en un oasis en medio del desierto, hacen falta oasis como éste y también iniciativas como la que lleva a cabo la Fundación y cuantos dedican sus esfuerzos a que salga adelante: María Asunción Mateo, su presidenta, Basilio Rodríguez Cañada y José Ramón Trujillo, coordinadores de las jornadas, Enrique Pérez Castallo, coordinador de actividades, y todos cuantos trabajan para que el legado del poeta gaditano no se pierda y para que durante tres días Cádiz sea un puerto de versos. En esta ocasión la conferencia inaugural estuvo a cargo de Jaime Siles, Catedrático de la Universidad de Valencia y editor de las Obras Completas de Rafael Alberti, que iluminó a los asistentes con su profundo conocimiento de la poesía Albertiana, desarrollando como tema central el compromiso cívico. Cada año los coordinadores proponen como tema central de las jornadas el estudio de alguno de sus libros, este año el elegido fue Sobre los ángeles uno de sus poemarios más líricos e intensos que han sido abordados en dos mesas redondas por Fanny Rubio y Andrés Soria Olmedo, dos incansables investigadores con una bibliografía amplísima consagrada al estudio filológico. Así mismo se tratan transversalmente otros aspectos, en este caso Roberto Alifano dio una conferencia sobre las vanguardias dentro y fuera de España, demostrando que para ser maestro hay aprender de ellos y Jacobo Cortines, Catedrático de la Hispalense, disertó sobre Juan Ramón Jiménez y la Generación del 27. La conferencia de clausura estuvo a cargo de Rogelio Blanco, Director General del Libro que nos descubrió la riqueza de los archivos de Rafael Alberti en Rusia. En estas mesas redondas participaron jóvenes poetas con comunicaciones sobre los temas propuestos aportando datos y conclusiones desde su perspectiva y desde su propio ámbito de estudio. Estos jóvenes poetas provenientes de distintos puntos de la geografía española conformaron un ramillete de voces con acentos propios: Berta Dávila, Cecilia Quílez, José Luis Escudero, Xavier Frías, Santiago Tena, Alberto Pellegata y Alejandra Aventín Fontana; todos y cada uno de ellos derramaron generosamente sus versos, al igual que los más de cuarenta participantes en la velada poética. La poesía necesita también soportes materiales así lo explicaron Montserrat Doucet, integrante del Grupo Aranjuez que posee una publicación digital, Gonzalo Escarpa, director de la revista Nayagua y Rocío Hernández Triano, directora de la revista Ágora; en papel o en internet, todos ellos están movidos por un espíritu romántico que les impulsa a compartir sus versos y a crear un espacio en el que puedan darse cita aquellos que escriben, aquellos que en definitiva tienen algo que decir y algo que aportar a una sociedad donde la poesía es un artículo de primera necesidad.
May 06 Programación CicloPROGRAMA DEL CICLO.
VIERNES 12
PRESENTACIÓN DEL CICLO EN HOMENAJE A JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
INTERVIENEN: LORENA SALAS RUANO
RAFAEL FERNÁNDEZ REDONDO
M.ª JESÚS SOLER ARTEAGA
VIERNES 19.
INTERVIENEN: MORAIMA
ANA M.ª SALDAÑA
ANA ISABEL CARIDE
SIRACUSA BRAVO GUERRERO
VIERNES 26.
INTERVIENEN: ROCÍO HERNÁNDEZ TRIANO
JESÚS GRAVÁN
JAIME GALBARRO
VIRGINIA SALAS RUANO
A las 20 h. en el Aula de Grados de la Facultad de Filología de Sevilla. April 18 Juan Ramón JiménezLos viernes 12, 19 y 26 de mayo en el Aula de Grados de la Facultad de Filología realizaremos un homenaje a Juan Ramón Jiménez. Próximamente publicaremos el programa. April 14 Lectura ItimadEl lunes 17 de abril en el centro cívico Tejar del mellizo (Los Remedios) a las 20 h. la tertulia Itimad organiza una lectura poética en la que participaran tres autoras sevillanas:
Siracusa Bravo, Rocío Hernández y
M.ª Jesús Soler. February 19 AniversarioEl dia 17 de febrero se cumplieron 170 años del nacimiento de Gustavo Adolfo Bécquer, autor de las Rimas, ésta por ejemplo:
Una mujer me ha envenenado el alma,
otra mujer me ha envenenado el cuerpo;
ninguna de las dos vino a buscarme,
yo de ninguna de las dos me quejo.
Como el mundo es redondo, el mundo rueda.
Si mañana, rodando, este veneno
envenena a su vez, ¿por qué acusarme?
¿Puedo dar más de lo que a mí me dieron?
January 31 Trata de Presentación Desde ellos
Cita Presentación Desde ellos Trata de Editorial numero14
Cita Editorial numero14 G. A. BécquerPaseando por Sevilla
Cuántas veces hemos recorrido las calles de nuestra ciudad y nos hemos detenido a pensar a quién pertenecía el nombre de ese rótulo o hemos descubierto un azulejo en el que se recuerda el nacimiento de un sevillano ilustre o la mención de ese rincón en una obra. Sevilla ha sido cuna de escritores notables y lugar de paso para otros que no han podido escapar a su influjo y han trenzado su nombre, sus calles y su olor en las páginas que redactaban.
Gustavo Adolfo Bécquer
Dedicado a los alumnos del I.E.S. El Fontanal de Lebrija
El 18 de noviembre de 1881 el Ayuntamiento de Sevilla dio el nombre de Gustavo Adolfo Bécquer a varias calles nuevas de la Macarena, concretamente a las comprendidas entre la Resolana y General Bohórquez. La figura de uno de los autores más celebres que han nacido en esta ciudad es de sobra conocida, al igual que su obra materia obligatoria de todos los programas escolares y materia casi ineludible para cualquier adolescente que recurra a sus rimas como si de un vademécum se tratase. Por estas razones en lugar de realizar una semblanza propongo a los que nos reunimos en estas páginas realizar un paseo literario por Sevilla recalando en los rincones más hermosos y también en los más significativos. Extrañará, sin duda a los asiduos a estas páginas la dedicatoria de este artículo a los alumnos del instituto de enseñanza secundaria El Fontanal de Lebrija. Sin embargo, mientras nos encaminamos hacia la glorieta del Parque de M.ª Luisa, debo decir que saber que ellos estaban planeando una excursión por estas mismas calles y por estos mismos rincones me trajo a la memoria la visita realizada en el mes de octubre de 1944 por unos alumnos de un instituto de Almería gracias al esfuerzo, dedicación y entusiasmo que derrochaba Celia Viñas una joven maestra de ideas avanzadas. Hace sesenta años tres jóvenes almerienses se retrataron en la pequeña glorieta del parque ante la figura de Bécquer flanqueada por dos ángeles, el primero armado con un arco y una flecha simboliza al amor que hiere, el segundo desvanecido a los pies del poeta simboliza al amor que muere y junto a ellos tres damas, sentadas como las alumnas de Celia Viñas, como tantas alumnas de instituto que las han emulado sin pensar que cada una representa una fase del amor: el que se espera, el que llega y el que pasa, todos ellos arropados por un sauce por el que se filtra la luz débilmente. Buen sitio para estar a solas, lejos del bullicio estudiantil y de la consabida rima XI (“Yo soy ardiente...”), que siempre se lee en esos paseos, buen sitio como digo para estar a solas con uno mismo y recordar la rima XXIX, porque un poma cabe en un verso. Desde allí hasta el palacio de San Telmo no hay más de cinco minutos, la sede de la Junta de Andalucía era en el siglo XIX la escuela de navegantes donde estudió durante un año y medio Gustavo Adolfo. La siguiente escala la haremos en la Catedral, allí nos dirigiremos al cuadro de las Santas Justa y Rufina, pues perteneció esta capilla a su familia. Camino del barrio de San Lorenzo nos detendremos en la escuela de Bellas Artes situada en la calle Laraña para visitar la cripta de sevillanos ilustres (solo si es jueves), bajo la iglesia de la Anunciación, donde descansan sus restos y los de su hermano Valeriano desde que los hermanos Álvarez Quintero costearon con los beneficios de la obra “La rima eterna” su traslado desde Madrid. Una vez en el barrio de San Lorenzo debemos visitar la parroquia de este mismo nombre en ella se bautizó Gustavo Adolfo y unos metros más allá en la calle Jesús del Gran Poder veremos una placa en la que se recuerda que en ese inmueble nació nuestro poeta, aunque ahora rehabilitado y convertido en bloque de pisos, por tanto no busquemos vestigios de lo que era en 1836. Un poco más adelante vemos la clínica del doctor Cariñanos, que fue sede del colegio San Francisco de Paula, en el que cursó sus primeros estudios antes de entrar en la Escuela de Navegantes. Nos dirigiremos ahora a la margen sevillana del río donde nuestro adolescente paseaba leyendo a Rioja y a Herrera, mirando las aguas en apariencia serenas y tal vez soñando la gloria literaria que solo consiguió después de su muerte, Madrid desengañó pronto al autor de las rimas, no encontró el esplendor literario que imaginaba y tuvo que conformarse con desempeñar distintos trabajos: periodista, censor de novelas, etc., que no colmaron ni su bolsillo ni sus aspiraciones. En esta misma margen se colocó la primera piedra de un monumento que no llegó a erigirse. Dejemos la melancólica visión de los puentes, de Triana, que se antoja otra ciudad separada por una distancia o un tiempo inabarcables y del Guadalquivir, de las aguas que simbolizan la fugacidad y la fragilidad de una vida, de cualquier vida, y adentrémonos en las calles de la Macarena para llegar hasta la calle General Bohórquez donde empieza la calle que lleva el nombre de Bécquer. Quedémonos aquí en estas calles nuevas y bordeemos la muralla desde dentro. Aunque extramuros es posible encontrar otros rincones, desde la avenida de don Fadrique podemos llegar hasta la barriada de Las golondrinas, cercana al cementerio de San Fernando, donde encontraremos otro busto del poeta y es posible rastrear las huellas de la Venta de los Gatos, a la que dedicó una leyenda, pero eso es ya otra historia y otro paseo.
LXXIV
Las ropas desceñidas, desnudas las espadas, en el dintel de oro de la puerta dos ángeles velaban. Me aproximé a los hierros que defienden la entrada y de la doble reja en el fondo la vi confusa y blanca. La vi como la imagen que en leve ensueño pasa, como rayo de luz tenue y difuso que entre tinieblas nada. Me sentí de un ardiente deseo llena el alma: como atrae un abismo, aquel misterio hacia sí me arrastraba. Más ¡ay! que de los ángeles parecían decirme las miradas: -El umbral de esta puerta sólo Dios lo traspasa!
XXXV
¡No me admiró tu olvido! Aunque de un día me admiró tu cariño mucho más; porque lo que hay en mí que vale algo, eso... ¡ni lo pudiste sospechar!
Mercedes VelillaPaseando por Sevilla
Cuántas veces hemos recorrido las calles de nuestra ciudad y nos hemos detenido a pensar a quién pertenecía el nombre de ese rótulo o hemos descubierto un azulejo en el que se recuerda el nacimiento de un sevillano ilustre o la mención de ese rincón en una obra. Sevilla ha sido cuna de escritores notables y lugar de paso para otros que no han podido escapar a su influjo y han trenzado su nombre, sus calles y su olor en las páginas que redactaban.
Mercedes de Velilla y Rodríguez
La calle Velázquez y la Plaza de la Magdalena están conectadas por una estrecha vía dedicada a José de Velilla autor dramático, que cosechó fama y éxitos a finales del siglo XIX; la suya era una familia volcada en la literatura en la que todos, padre, madre y hermanas, sintieron un profundo amor por las letras y buena prueba de ello es que en su casa de la calle Manteros, ahora Jovellanos, se reunían algunos de los escritores más reconocidos de Sevilla y los que visitaban la ciudad; entre los asiduos, que llamaban a esta casa coloquialmente “Parnaso”, se encontraban: Luis Montoto, Rafael Álvarez Sánchez-Surga, Felipe Pérez y Gónzalez, Mario Méndez, Carlos Peñaranda, Luis Escudero y Perosso y su hermano Franciso, Rodríguez Marín y Juan Antonio Cavestany; amigos de la familia que se reunían para conversar de literatura, para leer y oír versos ajenos, entre los que brillaban con luz propia los de Mercedes de Velilla y Rodríguez. En el prólogo a la edición, que el Ayuntamiento hizo póstumamente, de sus últimos poemas cuenta Luis Montoto la admiración que causaba Mercedes entre los contertulios y la fama de la que gozaba en estos círculos, tanto es así que el erudito Adelardo López de Ayala visitó la ciudad y, después de oír tantas alabanzas de una mujer tan joven y que poseía los escasos conocimientos que se daban en la época a las niñas en las escuelas, acudió a casa de los Velilla con la sospecha de que los versos que recitaba no eran suyos sino que pertenecían probablemente a su padre o al autor de Witiza o de La luz del Rayo y sometió a Mercedes a una prueba pública: propuso un tema y le dio quince minutos para hacer un soneto. Transcurrido este lapso y después de escuchar los catorce versos no pudo más que afirmar que se trataba de un prodigio. En 1873 se publica Ráfagas el primer poemario de esta autora que había nacido en 1852 el prologuista de la obra se refería a la desigualdad con la que era tratada la mujer en los distintos ámbitos del saber y expresaba su deseo de que los nombres de José y Mercedes se inscribieran entre los más importantes de las letras sevillanas. Su buen augurio no se cumplió y la poesía de Mercedes como la de tantas otras autoras cayó en el olvido, pese a su importancia. En 1872 había ganado el premio de honor en la Exposición Bético-extremeña y en 1976 se hizo con el primer premio en el concurso organizado por la Real Academia de Buenas Letras. Ese mismo año había cosechado un gran éxito de público con la obra teatral El vencedor de sí mismo, que escribió no por la influencia de su hermano sino por la de un amigo de éste el actor Pedro Delgado que representaba las obras de su amigo y era asiduo en las tertulias de la calle Manteros. La poesía de nuestra autora se alejaba ya desde sus primeros versos de las directrices de la escuela sevillana y se acercaba a los nuevos gustos, al romanticismo depurado de otros sevillanos como G. A. Bécquer, al que dedicó un poema con motivo de la colocación de su estatua, o B. De los Ríos. Sus poemas están atravesados por una serena melancolía y un dolor perenne que sólo se abandona en algunos poemas dedicados a la ciudad. Luis Montoto hacía referencia en su prólogo a este dolor: “La musa del dolor, huésped asiduo de su casa y de su vida, inspiró el mayor número de sus composiciones poéticas. Busquemos, por tanto, en sus versos los latidos de un corazón apenado, las ansias de un alma cautiva y las señales de muchas lágrimas” (Velilla, 1878: 7). La partida y la muerte de su gran amiga la poeta Concepción Estevarena en 1876 fue un hecho muy doloroso para ella, la muerte de su padre en 1877 fue la primera de una larga serie de pérdidas familiares: la muerte de su madre, la enfermedad de su hermana y la muerte del hermano en 1904. Tampoco en cuestiones de amor fue afortunada Santiago Montoto no se refiere a esta parcela de su vida, pero sus poemas amorosos no son un juego poético ni un divertimento en torno a un tema tradicional, aunque sí nos informa de que atravesó sola todas estas desgracias y las dificultades que conllevaron y que al final de sus días la ciudad le ofreció para aliviar su situación económica la tarea de estudiar las obras de las escritoras sevillanas. Después de su muerte en Camas en 1918, la corporación municipal encargó al cronista oficial de la ciudad el prólogo y la edición de Poesías, obra en la que se reunían sus últimas composiciones y le otorgó su nombre a una pequeña calle que hasta entonces se llamaba Calceta y que une la calle Imagen y la Plaza del Buen Suceso. Los poemas que siguen pretenden dar una idea al lector de la exquisita sencillez, del buen gusto, la perfección formal y los profundos sentimientos que desbordan su obra.
Nació una flor al pie de unas ruinas donde no la vio nadie: el sol no más, desde su eterna altura, supo que aquella flor vivió una tarde.
Así fue mi destino vegetando en la aridez de amargas soledades, oculta en su dolor, vive mi alma. ¡Dios sólo de ella sabe!
ANTE UNAS CARTAS (DE SONETOS ÍNTIMOS)
No ajadas por el tiempo, como el día en que amor o doblez os escribieron, os mostráis a mis ojos, que tuvieron en vosotras su luz y su alegría.
Olvido injusto y esquivez impía mi pobre corazón rasgar pudieron; pero yo no os rasgué, que os defendieron mi fiel cariño y la constancia mía.
Aún guardáis, como restos de ventura, ¡hojas en que mi amor logró su palma! promesas y palabras de dulzura.
Y diréis siempre a mi dolor sin calma que en un frágil papel subsiste y dura lo que tan pronto se borró de un alma. Doña GuiomarPaseando por Sevilla
Cuántas veces hemos recorrido las calles de nuestra ciudad y nos hemos detenido a pensar a quién pertenecía el nombre de ese rótulo o hemos descubierto un azulejo en el que se recuerda el nacimiento de un sevillano ilustre o la mención de ese rincón en una obra. Sevilla ha sido cuna de escritores notables y lugar de paso para otros que no han podido escapar a su influjo y han trenzado su nombre, sus calles y su olor en las páginas que redactaban.
Doña Guiomar
La calle Zaragoza y la Plaza de Molviedro, llamada así en honor de don Manuel Prudencio de Molviedro, donde esta situada la capilla de Ntro. Padre Jesús Despojado, están unidas entre sí por una corta y estrecha callejuela llamada Doña Guiomar. Sin duda se trata de un nombre con claras resonancias literarias, en seguida acuden a la memoria los versos de don Antonio Machado recogidos en Canciones a Guiomar y en Otras canciones a Guiomar, versos de alto contenido sensual, inspirados tal vez como parece indicar Concha Espina por la misma destinataria de las cartas recopiladas por la novelista y que fueron enviadas por Machado a la poeta Pilar Valderrama. No es ésta la única figura que nos evocan estos azulejos, hay numerosos antecedentes literarios entre ellos cabe destacar el que la esposa de Jorge Manrique también llevara ese nombre. Sin embargo, lejos del terreno literario, aunque no exentas de un alto grado de lirismo, estas letras a la altura del primer piso son una prueba visible del homenaje de la ciudad a una sevillana cuya obra ha resistido al paso del tiempo. Doña Guiomar Manuel vivió entre los siglos XIV y XV, era hija de un rico comerciante italiano Manuel Saunines y de su mujer Juana González y heredó una gran fortuna que dedicó a su ciudad. Hay constancia en los archivos municipales de que en 1418 empleó buena parte de su herencia en reconstruir la capilla de la cárcel situada en la calle Sierpes muy cerca de la plaza de San Francisco, así como el resto de las dependencias de la prisión y además se ocupó de que se instalaran cañerías y fuentes para que hubiera agua corriente, con lo que las condiciones higiénicas de los presos mejoraron notablemente. A esta obra se suman las continuas donaciones y ayudas a los pobres de la ciudad. Sin embargo doña Guiomar es recordada, no sólo por su espíritu caritativo y por su conciencia social, sino también por haber destinado una parte considerable de su herencia a pavimentar numerosas calles de Sevilla, la forma elegida fue la colocación de los ladrillos de canto, como lo hacían los árabes. Este tipo de pavimentación todavía puede verse hoy en el Patio de los naranjos y hay calles que recuerdan con su nombre el haberse beneficiado de la generosidad de esta mujer, es el caso de la calle Enladrillada, situada entre la Plaza de San Román y la calle Trinidad. Doña Guiomar falleció en 1426 después de legar hasta la última de sus propiedades al Ayuntamiento que agradecido la ha recordado siempre con una calle, don Santiago Montoto documentaba en su libro la existencia de tres calles con la misma denominación. Asi llevó el nombre de esta ilustre dama descendiente de San Fernando la actual calle Bolsa hasta 1849, desde 1879 se otorgó a otra vía pero el ensanche de la calle Genova la hizo desaparecer y finalmente en 1911 la Comisión de Quintas y Estadística resolvió perpetuarlo en la actual calle que antes se conocía como Palenque. A estas calles y a doña Guiomar me he permitido dedicarle estos versos:
Doña Guiomar
Estos ladrillos de doña Guiomar, que han resistido siglos, soportan que arrastre mis pies sobre ellos, un día tras otro, que vuelva reiteradamente por rutina, por fruición o nostalgia. Nostalgia de noches abruptas que pudieron palpar, saborear y sentir la tibieza de la escarcha; demasiadas nostalgias sin remedio que salen a pasear, como presos en días de permiso, por los patios enladrillados y las calles abovedadas, donde la fuente y la guitarra suspiran a compás, porque sus almas están hechas de agua. Estos ladrillos de doña Guiomar no se desgastan a mi paso que hoy no es firme ni seguro y trastablillea entre las juntas: estos ladrillos son testigos de dos carencias paralelas que sangran sin consuelo, mientras el sol de mediodía evapora una lágrima fuera de lugar.
Blanca de los RíosPaseando por Sevilla
Cuántas veces hemos recorrido las calles de nuestra ciudad y nos hemos detenido a pensar a quién pertenecía el nombre de ese rótulo o hemos descubierto un azulejo en el que se recuerda el nacimiento de un sevillano ilustre o la mención de ese rincón en una obra. Sevilla ha sido cuna de escritores notables y lugar de paso para otros que no han podido escapar a su influjo y han trenzado su nombre, sus calles y su olor en las páginas que redactaban.
Blanca de los Ríos Nostench
En 1916 el Ayuntamiento de esta ciudad cambió el nombre a la calle Agujas, situada entre la calle Francos y la plaza del Salvador, por el de doña Blanca de los Ríos. Con ello pretendía rendir tributo a esta insigne escritora nacida en 1862 y fallecida en Madrid en 1956, que sigue siendo una desconocida pese a la intensa labor que desempeñó como escritora y crítica. Su nacimiento en el seno de una familia culta le reportó una amplia formación, como señala Consuelo Flecha en la biografía que realizó de esta autora: “Rodeada de un ambiente familiar de escritores, políticos, artistas y médicos, su educación se benefició de la riqueza de estímulos y de posibilidades que ese contexto cultural le iba proporcionando. Su padre, arquitecto, su abuelo materno, médico, sus tíos, escritores y políticos, fueron una referencia a la que ella se supo acoger inteligentemente, aunque supiera que, por su condición de mujer, no todos los caminos le eran igualmente fáciles.” Escritora precoz, ocultó su verdadero nombre en las primeras obras que dio a la prensa, que se publicaron con el nombre de Carolina del Boss, aunque rápidamente abandonó este |